Es una película policíaca. Un detective de la policía (Jack Mosley) recibe la orden de trasladar al delincuente Eddie Bunker desde la celda al juzgado ya que está llamado para testificar ante el juez. Cuando Jack mete a Eddie en el asiento trasero de su coche y se dispone a realizar el trayecto no se da cuenta de que le sigue una furgoneta. Jack decide parar en una tienda para comprar el desayuno. Mientras tanto, Eddie que espera en el interior de su coche se encuentra con una pistola apuntando a su cabeza. Afortunadamente Jack aparece justo a tiempo de evitar la tragedia y mata a uno de los asaltantes, dejando escapar al otro. Cuando Jack llama pidiendo refuerzos, los primeros en aparecer en el lugar son el detective de homicidios Frank y su equipo. Eddie se asusta al ver que uno de los detectives del equipo de Frank es contra quien tiene que testificar.
En un segundo, el sencillo viaje de Jack a lo largo de 16 calles se convierte en una pesadilla; Los criminales que quieren matar a Eddie son en realidad policías.
Frank propone a Jack fingir una escena que acabe con Eddie muerto, a cambio Frank mantendrá el mayor secreto de Jack, que solo él conoce.
En resumen a lo largo de esta película vemos como Jack y Eddie se dejan la piel para recorrer el angustiante camino que les separa de los juzgados. Al final de la historia Frank y gran parte de su equipo acaban en la cárcel al igual que Jack. Estos estaban acusados de un mal uso de sus derechos como policías. Mientras Jack paga por los errores cometidos en el pasado, Eddie cumple su sueño: abrir una pastelería. A lo largo de esas 16 calles los dos hombres forjan una gran amistad que siguen manteniendo cuando Jack sale de la cárcel.
CRISTINA MARTINEZ