Definitivamente decidió coger ese libro, llevaba un tiempo pensándolo y si queria empezar a encontrar respuestas había que empezar de alguna manera.
Se pusó de puntillas y alcanzó el libro, algo le recorrió el cuerpo entero y la hizo estremecerse,no le gustó esa sensación.Con un quejido dejó el libro en la mesa.Lo examinó.Algo tenía ese libro que no le gustaba,quizás eran las respuestas o quizás no.De prontó se paro a pensar…¿Queria veraderamente conocer aquella verdad sobre su familia? No,la respuesta a aquella pregunta era no.Siempre le habían enseñado que rebuscar en el pasado podía traer problemas,tomó una decisión y devolvió el libro a su balda.No obstante…Mirar el título no podría hacer hacer daño a nadie.O al menos eso pensaba ella.
lecc intr saish-Leyó en voz alta,un error que le podría haber costado la vida.
De prontó todo a su alrededor empezó a dar vueltas su cabello rubio con sus ondulaciones parecían tener vida se movían como serpientes y el viento los hacía enredarse aun más,se sentía débil. Sus ojos marrones parecían perder todo su color y sus largas y oscuras pestañas tendían a cerrarse. Sin poder aguantar mas aquella presión,se cayó al suelo.Despertó unas horas más tarde . Ell libro seguia abierto de par en par junto a ella y la curiosidad la invadió.No había aprendido la lección después de todo lo ocurrido.Tocó una página con la yema de sus dedos,otra vez esa incomoda sensación de terror la invadió pero esta vez el libro la llevó consigo.
¿Hola?-Llamó Carlota.
Nadie la escuchaba y sin embargo aquel pasillo estaba lleno de gente y nadie habia reparado en su presencia.Una mujer que trataba de liberarse de las manos de un hombre la empujó,pero está no parecio darse cuenta.Esto a Carlota le molestó,había que tener un poco mas de consideración.Entonces se dió cuenta. Aquella mujer que trataba de marcharse de las manos de aquel joven era su madre.Ana.Su madre unos años atrás.Unos 20 Quizás.De prontó vinó un hombre que rescató a su madre de aquel apuro.Lo reconoció al instante -Papá-Se dijó a si misma.Los echó de menos.No quería perderse ningún detalle de aquel extraño encuentro.Los siguió.
Gracias-Sonrió Ana
¡De nada!Ese hombre no es más que un abusón la proxima vez…
Tranquilo-Le interrumpió la mujer.
Amablemente el hombre sonrió.Se incorporó y le besó la frente mientras se despedia.
Ella agradeció el gesto y se marchó.
Carlota no entendió nada.
Todo se volvio borroso y Carlota apareció en otro lugar,esta vez en el interior de una pequeña habitación con tres personas.Supusó que era un hospital por las ropas que vestían.
Una sonrisa se dibujo en su cara al verse a ella recién nacida en los brazos de su madre.Por un instante se llenó de felicidad.
Un momento -pensó¿Ese bebe soy yo? Lo examinó más detenidamente.No,no era ella y tampoco se parecía a ningún conocido.Un nuevo bebe apareció en la habitación esta vezs si que era ella.Venía envuelta en unas maltas y la llevaba una mujer llorando desconsoladamente. José,su padre, la arrancó de los brazos de aquella mujer y la echó de la habitación. La mujer trato de resistirse -mi hija,mi hija-repetía una y otra vez. Su padre sin una gota de compasión le dió un golpe en la cabeza y mujer se derrumbó. Nunca llegó a saber por que sus padres habían actuado de esa manera,ni que había sido de su verdadera madre.Quisó alejarse y volvio a la biblioteca donde había estado horas antes.No podía creer lo que había visto. Todas las imágenes le impedian pensar con objetividad,que haría ahora se preguntaba una y otra vez,miro a su alrededor.No estaba sola,sus padres la acompañaban mirandola con un toque de decepción en sus ojos.Su madre se acercó a ella y posó un dedo en sus labios con siniestra sonrisa.
¿Por qué?-Llegó a decir
Prontó las dudas desaparecierón de su mente.Algo se mezclaba con su sangre, algoq ue Carlota no logró ver y mucho menos adivinar.Todo desaparecio.
Marina Aguirre


